¿Es tiempo de reinventarnos?

Imagina que entras a un lugar oscuro, desordenado y lleno de polvo en donde evidentemente no ha pasado una escoba desde hace largo tiempo. Te resulta tan desagradable que concluyes que estás dormid@ y que lo que ven tus ojos es una horrible pesadilla de la que quisieras despertar. Pero descubres horrorizad@ que no es un sueño ni tu imaginación… ¡es tu empresa!

Ahora que estás bien despiert@, echas un vistazo alrededor y decides que es el momento de poner orden y limpieza, no sin antes preguntarte ¿en qué momento descuidé mi negocio? ¿cuándo dejé de estar al pendiente de sus averías? ¿acaso el desorden también está en la información que manejo, en mis cuentas monetarias, en la forma que atiendo a mis clientes? 

No tendrás que analizar demasiado. Tu negocio ha llegado a donde llegan la gran mayoría de negocios: la zona de confort. Te dices a ti mism@ que es el momento de cosechar los frutos de tu esfuerzo y por lo tanto ¿para qué meterle más recursos? Es hora de recibir ¿o no? Con esto cumples el viejo (y muy equivocado) axioma “empresario rico, empresa pobre”.

El problema es que cuando se acaba poco a poco una empresa pobre, también se acaba el empresario rico. No hay flujo constante y suficiente de dinero. Así que cambia el chip y pon manos a la obra. Se dice que los buenos consejos solo sirven para dárselos a otr@ porque a uno@ nunca le sirven. Y no se debe a que el consejo en sí sea inútil o inadecuado, sino simplemente porque no se pone en práctica ni se le da el seguimiento necesario.

Va el consejo, aunque no es nuevo. Es la hora de reinventar tu empresa y por lo tanto de reinventar también tu forma de gestionarla. Solo que no lo hagas por necesidad sino por convicción, así no se repetirá la historia. La reinvención no implica forzosamente un cambio disruptivo ni mucho menos utópico (léase inalcanzable).

Un par de jeans se pueden reinventar utilizando unas tijeras para que simplemente sean más cortos. Para reinventar una empresa podría bastar también con unas tijeras que recorten gastos innecesarios o pasar un buen plumero en aquellos rincones olvidados del archivo muerto para obviamente sacudir el polvo y de paso eliminar aquello que no tiene ninguna utilidad. Por ejemplo tus notas de venta de hace cinco años.

O lo que es lo mismo, para reinventar comencemos como ya dijimos, por poner orden y limpieza. ¿Recuerdas la Técnica de la Rueda de la Fortuna? Digamos que eso era el paso inicial, el aperitivo… Es el momento de ser más agresiv@s y dar un paso más firme. Estamos hablando de Calidad solo que de manera más amplia y sin pretender abarcar demasiado, hagámoslo paso a paso. Utilicemos el ya conocido método japonés de las “5S” (5 Eses, 5 S’s, o como gustes llamarlo J).

En los años 50 muchos países aún estaban recuperándose de los efectos de la Segunda Guerra Mundial. Y Toyota comenzaba un proceso de reinvención de su modelo de producción de automóviles que desembocaría en el envidiado y multicopiado Toyota Production System (TPS). Esta transformación le llevaría más de dos décadas durante las cuales sus colaboradores diseñaron variadas herramientas de gestión empresarial muy efectivas (kanvan, SMED, poka yoke, OEE…).

Dentro de la transformación de Toyota también surgió kaizen, un método de gestión de la Calidad muy conocido en el mundo de la industria que se traduce en un proceso de mejora continua basado en acciones concretas, simples y poco onerosas, y que implica a todos los trabajadores de una empresa, desde los directivos hasta los trabajadores de base. Su aplicación implica entre otras actividades, detectar las mudas o despilfarros y por supuesto, evitarlos.

Taiichi Ohno, uno de los ingenieros en esta empresa determinó que debían eliminarse 8 mudas: sobreproducción, esperas (tiempo con inactividad), transportes o movimientos innecesarios, sobreprocesar o procesar incorrectamente, exceso de inventario, movimientos innecesarios, defectos y creatividad de los empleados no utilizada.

No en vano Ohno ordenaba que “debías limpiarlo todo de modo que pudieras ver los problemas”. Debían evitarse además las muras (variabilidades) y las muris (sobrecargas). Y por supuesto, a lo largo de esta limpieza se tenían que comenzar a implantar cada una de las 5S (Seiri, Seiton, Seiso, Seiketsu y Shitsuke).

No, no estás soñando… Estás comenzando a reinventar tu empresa pero a paso firme. Seguiremos hablando de Calidad así que retomaremos el tema en nuestra próxima entrega.

Y en Spechi nos reinventamos junto a ti, así que no dudes en contactarnos para apoyarte en el proceso. Llámanos, te estamos esperando con gusto. 





¿Es tiempo de reinventarnos?
Manuel Cárdenas Mayoral 15 febrero, 2022
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Regresemos a lo básico... pero sin exagerar