Cómo resolver problemas

El novelista español Eduardo Mendoza afirma que un problema deja de serlo si no tiene solución. A primera vista seguir este camino parece interesante y creativo para mantener la calma ante la adversidad y por supuesto, siempre y cuando se trate de un solo problema. ¿Qué podemos hacer cuando los problemas se presentan con frecuencia o peor aún, si éstos surgen todos los días?

La mejor alternativa es simplemente escoger un método para resolverlos. Sencillo ¿verdad? Ahora bien ¿cuál es el mejor método? Aquí la cosa cambia pero no demasiado. Los seres humanos nos hemos enfrentado con todo tipo de problemas prácticamente desde que conseguimos caminar erguidos. Alimento, abrigo, techo, descendencia, protección… siempre existe alguna necesidad que de no atenderse, se puede convertir en un problema.

Si a lo largo de su evolución la especie humana ha sido tan eficiente para encontrar soluciones ¿por qué siguen existiendo los problemas? Tal vez estamos planteando la pregunta de manera incorrecta. Deberíamos asumir que los problemas nunca se van a acabar porque forman parte de nuestra vida y que nuestra misión es resolverlos para mejorarla.

Entonces simplifiquemos la pregunta: ¿cómo resolver los problemas? Admitámoslo, normalmente no los resolvemos, les damos la vuelta, los ignoramos o implantamos una solución sencilla que si llega a funcionar lo hará solo por un tiempo muy limitado. Y al no atender la causa raíz, el problema o sus efectos seguirán ahí. Regresemos a los métodos disponibles para resolver problemas.

Marie Kondo es una reconocida consultora de organización japonesa y aunque éste es su principal enfoque (organizar por supuesto) para resolver problemas sería muy útil seguir el interesante consejo plasmado en uno de sus libros más vendidos “La magia del orden”:

“Hay tres posturas que podemos tomar respecto de nuestras posesiones: enfrentarlas ahora, enfrentarlas en algún momento o evitarlas hasta que muramos. Si confiamos en nuestras decisiones y nos lanzamos con entusiasmo a la acción sin dudas, lograremos mucho más. Dicho de otro modo, entre más pronto confrontemos nuestras posesiones, mejor. Si vas a poner tu casa en orden, hazlo ahora”.

En los 60’s el Instituto de Investigación de la Universidad de Stanford estudió durante casi una década las causas por las que los ejecutivos de las empresas no lograban cumplir sus objetivos. Con base en sus conclusiones diseñaron la herramienta de análisis que todos conocemos como FODA o DAFO o DOFA o SWOT (Fortalezas, Debilidades, Oportunidades y Amenazas). También podemos contar con el Método del Caso que ya hemos comentado anteriormente.

¿Queremos resolver un problema? Kondo nos dice que entre más pronto, mejor. Pero no confundas prontitud con inmediatez. Una empresa también japonesa nos proporciona el principio número 13 de su filosofía corporativa: “Tome decisiones por consenso lentamente, considerando concienzudamente todas las opciones; implemente rápidamente”. Es decir, hay que tomarnos el tiempo necesario para decidir pero no postergar su puesta en marcha.

Una herramienta más. En los 80’s la automotriz Ford sistematiza la metodología de las “8 Disciplinas” u “8Ds” cuyos objetivos eran: a) Identificar, corregir y eliminar problemas de calidad; y b) Mejorar los productos y procesos. Originalmente se trató de una norma militar utilizada por el Departamento de Defensa norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial para el tratamiento de los materiales defectuosos.

Hoy las “8 Ds” son ampliamente utilizadas en el sector automotriz y del ensamble en Estados Unidos  ya que ofrece la oportunidad de aplicar distintas herramientas para identificar con mayor claridad un problema, encontrar la causa raíz que lo origina, plantear alternativas de solución y prevenir su reincidencia involucrando a los distintos actores que intervienen desde su origen.

Esta metodología se apega a los estándares y normas de calidad más utilizados como ISO 9000 ya que establece responsabilidades, define fechas de realización y se documenta todo el proceso para desarrollar una mejora continua. Por supuesto que existen otras herramientas para resolver problemas además de las que aquí te mostramos, y no pretendemos calificar su nivel de efectividad, solo invitarte a que descubras por ti mismo(a) la que mejor se adapte a tus necesidades.  

En Spechi nos gusta ayudar a nuestros clientes a resolver sus problemas, y si lo hacen utilizando nuestras herramientas es seguro que la solución tendrá mejores resultados. Ponte en contacto con nosotros para comprobarlo.


Cómo resolver problemas
Administrator 23 abril, 2021
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