¿Quién dice que el teletrabajo NO es para todos?

El 05 de noviembre de 2023 entra en vigor la «Norma Oficial Mexicana NOM-037-STPS-2023, Teletrabajo-Condiciones de seguridad y salud en el trabajo». Y con su llegada, en resumidas cuentas los empleadores tendrán que adoptar las medidas de seguridad y salud obligatorias para sus teletrabajadores. Esto es bueno ¿verdad? Sí lo es, pero podría ser todavía mucho mejor.

De acuerdo con esta norma, el teletrabajo es una “forma de organización laboral subordinada que consiste en el desempeño de actividades remuneradas en lugares distintos al centro de trabajo, por lo que no se requiere la presencia física de la persona trabajadora utilizando las tecnologías de la información y comunicación para el contacto y mando entre la persona trabajadora y el patrón”.

No cabe la menor duda de que esta modalidad se centra particularmente en aquellos trabajadores que utilizan una computadora. ¿Será?

La misma norma define las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) como “el conjunto de servicios, infraestructura, redes, software, aplicaciones informáticas y dispositivos proporcionados por el patrón, que tienen como propósito, en este caso, facilitar las tareas y funciones de las personas trabajadoras bajo la modalidad de Teletrabajo, así como las que se necesitan para la gestión y transformación de la información, en particular los componentes tecnológicos que permiten crear, modificar, almacenar, proteger y recuperar esa información”.

Lo anterior no establece categóricamente la utilización de una computadora sino de «dispositivos y componentes tecnológicos» y en esta categoría caben tanto las computadoras como las tabletas, los smartphones, las pantallas inteligentes y hasta los smartwatch (sí, esos relojes de pulsera que miden tu ritmo cardíaco, las calorías que consumes y el número de pasos que has dado durante la jornada). O lo que es lo mismo, las TIC incluyen cualquier dispositivo que se pueda conectar a Internet, que faciliten tu trabajo y que te permitan registrar información en él (cualquier gadget forma parte de las TIC J).

Esto significa que si Doña Juana aquella señora que hace la limpieza en tu oficina decidiera realizar ese trabajo desde su casa (Home Office) y utilizara su smartphone para mantenerte informad@ de sus actividades, ya podríamos hablar de teletrabajo ¿cierto? Claro que entonces vendrá a tu mente la inevitable queja: “Pero quiero que mantenga limpio mi escritorio, no el comedor de su casa así que Doña Juana NO puede hacer teletrabajo”. ¿Estás segur@?

Te pedimos que abras tu mente (y tu corazón si es posible) a pensar en el teletrabajo no solo como una forma de llevarse actividades a casa sino de ofrecer a los empleados un cambio en su rutina habitual y algunas ventajas adicionales. Pequeñas sí, pero al fin ventajas. Descansar del tráfico cotidiano, sentirse “como en casa” (literalmente), comer y departir con la familia, saber que nadie te está supervisando directamente…

Si procurar que tus colaboradores obtengan un beneficio emocional con el teletrabajo no es suficiente motivo para implantarlo en tu empresa, entonces hazlo por el beneficio profesional de ellos por supuesto—. Durante casi todo el siglo pasado, las madres encomendaban a sus hijos con algún maestro artesano para que aprendieran un oficio y pudieran forjarse un mejor futuro.

Más recientemente dentro de los negocios se les llamaba aprendices y en muchas empresas se tenía la costumbre de rotar puestos. Durante un tiempo relativamente largo —seis meses a un año— los empleados debían moverse a otro puesto para aprenderlo y cuando se reintegraban a su actividad anterior, ya contaban con nuevas competencias para apoyar de mejor manera a su empresa además de haber asimilado un mayor compromiso con el trabajo en equipo.

¿Y qué tal si a Doña Juana se le permite rotar su puesto para aprender algunas funciones de oficina? Entonces el resultado será un mayor crecimiento y desarrollo profesional para ella junto con un merecido incremento salarial (se le dice en tono elegante “movilidad social”). Ahora sí Doña Juana podría hacer uso de la computadora en casa y limpiar su comedor pero solo para que no se vayan a manchar los documentos que le toque procesar.

¿La rotación de puestos aumenta la fidelidad hacia la empresa? No cabe la menor duda, siempre y cuando se realice con el objetivo de incrementar o mejorar las competencias de los colaboradores y no solo para atender alguna emergencia. Recuerda que en tus primeros empleos cuando te preguntaban acerca de tu meta en la vida, tal vez contestaste “quiero aprender”…

Y si de aprendizaje se trata, en Spechi somos expertos en capacitar tanto a colaboradores como a primeros mandos en temas tecnológicos y de gestión empresarial. Pregunta por nuestros programas.




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